ves esta página sin formato por que esta hecha cumpliendo el estándar web CSS 2.
tú navegador no soporta este estándar, o tienes dicho soporte desactivado.
si estas en el primer caso, actualízate. merece mucho la pena.

{Gargantuario. Nuevo poemario de los cien gaiteros del delirio}

{ Libro de odas y versos escritos en las paredes de la Taberna del Olvido. }

Archivos

Gargantuario en Blogia
GARGANTUARIO - NUEVO POEMARIO DEL OLVIDO

<Marzo 2021
Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
1 2 3 4 5 6 7
8 9 10 11 12 13 14
15 16 17 18 19 20 21
22 23 24 25 26 27 28
29 30 31        


Categorías

  • Ahmed Ben Waddah
  • Alejandra Del Río
  • Alí Al Haded
  • Ana de Santana
  • Ana Istasrú
  • Analía Norak
  • André Breton
  • Angelina W. Grimke
  • Anónimo
  • Antonio Brañas
  • Antonio Casares
  • Antonio Machado
  • Araceli González Vázquez
  • Benito Lertxundi
  • Bertolt Brecht
  • Blas De Otero
  • Boulat Shalvovich Okoudjava
  • Carlos Cano
  • Carlos De La Púa
  • Carlos Orihuela
  • César Cortijo
  • César Vallejo
  • Charles Baudelaire
  • Charles Bukowski
  • Cumbia Villera
  • Daniel Mir
  • Douglas Mondo
  • Dulce María Loynaz
  • Émile Verhaeren
  • Etienne Toko-Nzaba
  • Extremoduro
  • Federico García Lorca
  • Félix María de Samaniego
  • Felix Rojas
  • Fray M. de la Serna
  • Fredi Guthmann
  • Gabriel Aresti
  • Gabriel Celaya
  • Gloria Fuertes
  • Gus Kahn y Walter Donaldson
  • Gustavo Adolfo Bécquer
  • Hanni Ossott
  • Ibrahim Ben Utman
  • Igor Elortza
  • James Elroy Flecker
  • J.A. Urbeltz
  • Javier Bozalongo Antoñanzas
  • Javier Egea
  • J. B. Elinzaburu
  • J. B. Nina
  • Jean Genet
  • J. Krahe - A. Pérez
  • Joaquin Sabina
  • Jorge Boccanera
  • Jorge Luis Borges
  • Jorge Oteiza
  • José Ángel Buesa
  • José García Nieto
  • José Hierro del Real
  • José Martí
  • José Pedroni
  • Juan Carlos Perez
  • Juan Manuel Jiménez Rivero
  • Juan Manuel Serrat
  • Jules Verne
  • Julio Cortazar
  • Kortatu
  • La Ronda de Boltaña
  • Leopoldo María Panero
  • Luis Á. Piñer
  • Luis Eduardo Aute
  • Manolo García y Quimi Portet
  • Manuel Del Cabral
  • Manuel Vázquez Montalbán
  • María Isabel Borja
  • María Montero
  • Mario Benedetti
  • Mario López
  • Matilde Alba Swann
  • Michel Sardou
  • Miguel de Unamuno
  • Nicolás Guillén
  • Odilon-Jean Périer
  • Paul Celan
  • Pere Gimferrer
  • Pío Baroja
  • Porfirio Barba Jacob
  • Rafael Alberti
  • Rafael Sánchez Mazas
  • Ramón María del Valle Inclán
  • Ricardo Carreira
  • Roberto Goijman
  • Rudyard Kipling
  • Santiago y Luis Auserón
  • Stephen Sondheim - M. Ichason y L. A. Morato
  • Toni Calvo
  • Valerio Magrelli
  • Vicente Aleixandre
  • Walt Whitman
  • Yván Silén

  • Documentos

  • Cuentos de los cien gaiteros del delirio

  • Blogalia

    Blogalia



    Califícame en Bitácoras.net:
    ©2002 Tenebris

    Inicio > Historias > Cuento

    Cuento

    Por: Carilda Oliver Labra

    desamor

    Yo era débil,
    rubia, poetisa, bien casada.
    Tenía deudas
    y una salud de panetela blanca.
    Hicimos una casa pobremente,
    muchas ventanas:
    para enseñar nuestros besos a las nubes,
    para que el sol entrara.

    La casa era tan bella
    que tú nunca dormías.
    Ya no eras abogado ni poliomielítico
    ni nada.
    Nunca dije:
    ¿cuándo vas a poner esa demanda?
    porque yo tampoco
    cocinaba.

    Fueron días
    como no quedan otros en las ramas.
    Yo me empeñaba en sembrar algo en el patio:
    tus gatos lo orinaban,
    pero era tan feliz que no podía
    decir malas palabras.
    Ay, una tarde...
    ( Septiembre tomó parte en la desgracia ),
    Ay, una tarde
    ( Dios estaría sacando crucigramas );
    ay, una tarde
    pusiste tantas piedras en mi saya
    que desde entonces
    ando inventándome la cara.
    El cuchillo
    tenía la forma de tu alma;
    yo quería ser otra, hablar de las estrellas...
    ( sobraron noche y cama ).
    Yo me empeñaba en sembrar algo en tu pecho:
    tus gatos lo orinaban,
    y era tan infeliz que no podía
    decir buenas palabras.

    Tarde en otoño.
    Miré las sábanas amargas,
    el jarro de la leche,
    las cortinas,
    y el crepúsculo me convirtió en su mancha.
    ( Yo era un clavel podrido de repente,
    un canario botado ).
    Con empujones que lo gris me daba,
    entre temblores,
    volví a la falda
    de mi madre.

    Pasaron tantas cosas
    mientras yo me bebía la soledad a cucharadas...

    Un viernes
    -un viernes en que tu olvido me enterraba-
    llegué a la esquina
    deja casa.
    Estaba allí como una tumba diferente,
    se veía otra luz por las ventanas.
    Tuve miedo de odiar...
    (Ya era hasta mala).

    Pasaron tantas cosas;
    el tiempo fue cosiendo mi mirada.

    Ahora no pueden asustarme con los truenos
    porque la luz me alza.
    Ahora no pueden confundirme con un libro.
    Soy la palabra recobrada.
    ¡Ríanse,
    agujas que en mi carne se desmandan;
    ríanse,
    arañas que me tejen la mortaja;
    ríanse,
    que a mí, también, carajo, me da gracia!


    2005-02-24 01:00 | 0 Comentarios


    Referencias (TrackBacks)

    URL de trackback de esta historia http://gargantua1.blogalia.com//trackbacks/27123

    Comentarios

    portada | subir